El
empate le alcanzaba, Pero, al mismo
tiempo, enfrente tenía a su clásico
rival, Atlanta, y no podía
conformarse con la igualdad. Por eso
All Boys no sólo ganó
2-0
sino que con ese resultado consiguió
el tan ansiado título en la Primera
B Metropolitana y
el
ascenso a la segunda categoría del
fútbol argentino, la B Nacional.
All
Boys golpeo dos veces en el inicio
de cada tiempo, que noquearon
a su rival. Con los goles de
Fernando Sánchez, a los 4 minutos
iniciales, y de Hernán Grana, cuando
sólo corrían dos minutos del
complemento, el equipo de José
Romero se quedó con el campeonato,
a tres fechas del final.
El
conjunto de Floresta controló el
juego a su antojo e inhabilitó a
Atlanta, que no pudo oponer
resistencias ante un equipo cuyo
objetivo estaba claro y plasmó en la
cancha: no perder para poder
festejar. Sin su público, y con una
parcialidad hostil en la cancha de
Platense, el conjunto de Floresta no
titubeó ni un minuto.
Lamentablemente, por esas cosas del
fútbol que ya no sorprenden, el
partido no finalizó.
A
los 40 minutos del segundo tiempo el
árbitro Patricio Loustau dio por
suspendido el encuentro por
"falta de garantías", ya que los
simpatizantes del Bohemio estaban
trepados al alambrado.
Nada de eso le importó a All Boys
que inmediatamente se fue a festejar
al vestuario, en una celebración
íntima, que luego se trasladará a
Floresta para vivir en la sede del
club junto a los hinchas el tan
ansiado ascenso que se demoró 15
años. En la próxima fecha
con Tristán Suárez el título se
celebrará en la cancha.